martes, 23 de noviembre de 2010

A LA BÚSQUEDA DE PALABRAS II




Hoy os dejo una nueva colaboración. Se trata de " A la búsqueda de las palabras II", de F. Gil. Un amigo que ya ha participado anteriormente en este blog, concretamente el día 14 de Octubre. Ambos textos guardan relación, interdependencia y yo añadiría intertextualidad, pero también conservan su originalidad y cierta autonomía. Espero que disfruten de su lectura:


Con la cabeza bien alta, así me dirijo hacia mi próximo destino, la duda. Camino erguido, con los ojos bien abiertos, sin muestra alguna de miedo, sin prisas, con pausas. Me detengo. Las contradicciones viajan conmigo.

Empiezo una danza.

Dónde está esa lucecita que me guiaba, que me indicaba los caminos poniéndomelos delante de las narices. Quiero chocarme con esos primeros pasos, después sólo hay que danzar, pero qué duros son los pasos precedentes a los comienzos, casi siempre se manifiestan en forma de crisis, de conflictos no percibidos,

Todo sigue igual si cabe, no es la primera vez que percibo estas sensaciones, sin embargo cada vez se hace más difícil buscar nuevas ilusiones, son muchas las ataduras a una vida estandarizada, muchas cadenas a lo material, al trabajo, a las responsabilidades, a la hipoteca, al deseo.

No se qué es el placer o quizás no me acuerde de ello.

Es hora de marcharme, se hace tarde, debería intentarlo de nuevo.

(Suena el teléfono)

Hola, ¿quién es?. Sí, soy yo, ¿pero quien es?.

(descuelgan el teléfono)


Nadie está en mi pellejo, están en el suyo.

No soporto verme sufrir.

Me detengo, cierro los ojos, inhalo aire, abro los ojos, me despierto.

Reflexiono.

Sentía que todo lo que me propusiera sería posible, aunque no iba a ser fácil. Empecé a considerar que el éxito radicaba en la firmeza de la embestida y que dicho talante tenía que ser prolongado en el tiempo. Habituado a la comunicación no verbal sentía que la principal tarea que me esperaba tenía que ser protagonizada por las palabras, ya que a partir de los treinta la cosa se complica para los amantes de las miradas y los silencios en el arte de la seducción. Emprendí las siguientes aventuras al mismo tiempo que empecé a escribir este relato. En ambos casos mi ocupación principal consistía en realizar una búsqueda de palabras.

Las palabras tienen infinitud de manifestaciones: imaginadas, reales, poéticas, dulces, inocentes, sutiles, dolorosas, firmes, espontáneas, intencionadas, pero todas ellas en definitiva son palabras de con-tacto.

F. Gil.

4 comentarios:

teologiadeS dijo...

Interesante entrada.

Un saludo

Argax dijo...

Me gusta. Suele pasarme con los relatos que hablan de la importancia de las palabras.
Porque nos pasamos media vida buscándolas, puliéndolas, lamentando las que no pronunciamos o pronunciamos a destiempo.

Somos palabras como decía aquel que no recuerdo.

Un saludo

lydia dijo...

bonito blog gracias por pasarte por el mio :)

Alondra dijo...

¡Hola! gracias por la visita me has permitido llegar a este lugar con palabras que dejan huella, lo que leí me gustó, prometo no olvidar el camino.
Un saludo afectuoso