martes, 28 de julio de 2009

TÓPICOS (I): MÁLAGA




Malagueño es aquel que sube a Gibralfaro y cierra los ojos para ver (y sentir) su ciudad; y acompañado de una suave brisa mediterránea pasea por Larios para endulzarse con un trago de Cartojal. Malagueña es su sonrisa y malagueña su mirada. Cautivo malagueño que pasea cada primavera por sus calles. Olor a espetos que se doran lentamente en las ascuas preparadas por expertas manos, olas que juguetean junto a la orilla y el salitre que se resiste a abondonar tu piel. Verdiales que suenan abarrotados de un sinfín de colores y un verde y morado que abandera el cielo malagueño. Malagueño tú también que quieres conocer por unos días la ciudad, y la ciudad te acoge y te deja envolver. Malagueta en pie con pañuelos blancos para homenajear al buen torero y, junto a ella, "la Manquita" que ve pasar a sus pies la ciudad. Picasso malagueño, malagueño universal. Malagueña la feria de agosto, los boquerones y el Cenachero, marineros malaqueños. Malagueña eres tú, Málaga de mil contrastes, de mil sabores y mil olores y entre esos mil se enreda el más suave y delicado, el de la biznaga, el más propio y malagueño.

1 comentario:

acontre dijo...

¡Qué bonitas palabras!

Yo y todos los malagueños te aplaudimos por saber ver lo bueno de esta tierra. Lo malo habrá que mejorarlo.

Un beso!