jueves, 30 de septiembre de 2010

CÓRDOBA POR LA CAPITALIDAD CULTURAL




Córdoba y su gente están hoy más cerca de conseguir la "Capitalidad Europea de la Cultura 2016" tras haber superado uno de los exámenes más exigentes y quedar como finalista. En este mismo blog he mostrado con anterioridad mi apoyo hacia esta tierra para conseguir un objetivo con el que la ciudad vive, sueña y se expresa. Córdoba sería merecedora de la capitalidad por muchos motivos que todo aquel que conozca la ciudad conocerá a la perfección, pero sobre todo Córdoba se lo merece por la implicación excelente de su gente por la causa. Su programación va más allá de recintos culturales y en ese aspecto precisamente, a mi entender, está el éxito. Córdoba ha sido y está siendo capaz de sacar la cultura a la calle, mezclarla con su gente y hacerla viva en todas sus expresiones artísticas. Córdoba apuesta por una cultura de calidad en la que el público es el protagonista y la ciudad en sí el escenario real de estas manifestaciones. Debe ser muy difícil organizar y combinar ambos elementos, pero la ciudad califal se ha arriesgado y está teniendo un éxito rotundo. La variada y rica oferta cultural que ofrece desde siempre esta ciudad se ha visto incrementada, mejorada y enriquecida con un sinfín de festivales en los que los cordobeses, como pocas veces han hecho, se vuelcan en participación y promoción.
Es cierto que aún queda mucho recorrido hasta que en el próximo mes de julio se proclame la ciudad ganadora y también es cierto que las otras ciudades cuentan con proyectos realmente interesantes, pero el paso a finalista va a contribuir, sin duda, como estímulo para que Córdoba y su gente siga con una apuesta firme, fuerte y original por y para la cultura... Y, como no, serán la propia Córdoba y su gente la que desde ya, sin aún ser Capital Cultural, sea la que disfrute y se beneficie de todo esto.
Mi más sincera enhorabuena a todos los que trabajan para conseguir este sueño, para la ciudad de Córdoba y para los muchos artistas que se vuelcan porque tengamos un 2010 cultural cordobés. ¡Felicidades!

jueves, 23 de septiembre de 2010

OTOÑAL



Nos ha llegado el otoño, una estanción que nos invita a la reflexión y, por qué no decirlo, a la rutina. Desde siempre el otoño se asocia a tristeza y melancolía, quizás por su comparación con el periodo estival, con mucha más luz, vida y esparcimiento. Pero el otoño también es el periodo de los mil matices, de los marrones y del ocre, de los paisajes que mudan su hojas tras el duro y seco verano; tiempo de las primeras lluvias que nos hacen resguardar de la cultura de calle para volver a entrar en nosotros mísmos, hacer nuevos planes de cara al invierno, nuevos propósitos y retomar aquello que dejamos atrás con el buen tiempo veraniego. El otoño es un periodo de tránsito y en él vagamos entre los recuerdos de nuestras vacaciones y los nuevos proyectos a la vista. Los psicólogos nos lo muestran como un periodo propicio para las depresiones, sin embargo los pintores lo definen como el mejor momento para la luz donde sus tonalidades se multiplican hasta el infinito. Momentos otoñales para todos los gustos, para disfrutar de la contemplación tras los cristales, como decía el maestro, o seguir jugando como chiquillos alborotando cientos de hojas que pueblan parques y jardines. Es el tiempo de la recogida de setas, de las castañas y los primeros olores a tierra mojada, otoño de las primeras chimeneas que encienden una invitación a una buena tertulia junto a la lumbre. Es el tiempo del olor a tiza, a goma de borrar y a libros nuevos,...
Comenzando el otoño comienzan nuevas etapas y hay quien tiene concebida esta estación como el inicio de un nuevo año. Sea como sea, mis mejores deseos para que disfrutes de esta nueva estación que tanto nos puede ofrecer... Siéntela!

lunes, 20 de septiembre de 2010

CANTO A LA LIBERTAD



In memoriam JOSÉ ANTONIO LABORDETA

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.

Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.
Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.

Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

jueves, 16 de septiembre de 2010

LA DUENDECILLA




Cuenta una leyenda que una duendecilla habiendo llegado a una edad madura, había vidido unos 900 años, quiso hacer un pacto con los dioses y entregarles parte de sus poderes a cambio de la juventud eterna. Después de mucha meditación, los dioses aceptaron su petición a cambio no sólo de gran parte de su magia, sino también con la condición de que en su vida eterna tendría que ayudar al prójimo.

Un buen día, al despertarse, la duendecilla notó su transformación y su imagen fue la de una joven llena de energía, juventud y esplendor; de belleza inigualable que le hizo recordar su mejor etapa joven. Nuestra duendecilla había conocido a grandes líderes mundiales, había vivido de cerca momentos históricos únicos y con sus poderes quiso siempre luchar por las injusticias. No dudó entonces que los dioses habían valorado su trayectoria vital para concederle su último deseo. Incluso sus amistades contaban en forma de anécdota que, ayudada por el poder de la invisibilidad, ayudó a Colón a sostener en pie su famoso huevo para convencer a los Reyes su campaña al descubrimiento.
Ahora su vida había cambiado y, aunque joven de aspecto, era una duendecilla adulta y madura, con ganas de seguir ayudando a la gente y otorgarles esa pizca de benevolencia que acostumbraba a derrochar.
Sigue la leyenda que esta duendecilla está por todos lados y actúa casí sin aparecer cuando menos te lo esperas. Si te la encuentras llámala "Suerte".

lunes, 13 de septiembre de 2010

domingo, 5 de septiembre de 2010

PABLO ALBORÁN....UN GRATO DESCUBRIMIENTO





Aunque no suelo hablar en mi blog de música, lo hago en esta ocasión para presentaros a un joven artista que está pisando bastante fuerte allá donde va. Lo había escuchado alguna que otra vez en entrevistas por la radio e incluso había visto algún video suyo colgado en la red, pero tuve la ocasión de escucharlo recientemente en directo y fue un grato descubrimiento.
Se trata de Pablo Alborán, un joven malagueño con un estilo musical muy acentuado, propio y bien definido que, aún recordándonos al propio David De María o Manuel Carrasco, se hace original en una mezcolanza muy agradable entre su voz y sus letras.

El pasado día 4 de septiembre; Pablo Alborán ofreció su concierto acústico en una sala de su pueblo, Fuengirola; entregado enteramente en un dúo que iba desde esos momentos de compartir letras con su público hasta sus propios silencios que lo tornaron más intimista y cercano. Cercano no sólo en distancia, sino también en entendimiento con la gente que calló la sala para darle protagonismo a la voz del artista. En esa afinidad bajo los acordes de su abrazada guitarra estuvo, a mi entender, el éxito del concierto. Una excelente empatía de su estilo "aflamencao", la letra de sus canciones y la voz propia del joven malagueño que se sintió "muy emocionado" rodeado de su gente, su familia y sus amigos, y como no, de aquellos que poco a poco vamos conociendo a este músico que, sin duda, pronto os sonará a todos. Todo un placer musical que seguiremos de cerca.
Os dejo el enlace de su web, espero que os guste: www.pabloalboran.es