viernes, 28 de agosto de 2009

EL ESCONDITE




Os dejo con un cuentecillo que escuché ya hace bastante tiempo, pero que desde entonces lo conservo y quiero compartir con vosotros:

""Cuentan que una vez, se reunieron en un lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el aburrimiento había bostezado por tercera vez, la locura, como siempre tan loca, les propuso:

— “¿Jugamos al escondite?”

La intriga levanto las cejas intrigada y la curiosidad, sin poder contenerse, pregunto:

— “¿Al escondite? ¿Y como es eso?”

— “Es un juego, explico la locura, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar de uno hasta un millon mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre ocupara mi lugar para continuar el juego.”

El entusiasmo bailo secundado por la euforia, la alegria dio tanto saltos que termino por convencer a la duda, e incluso a la apatia, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar: La verdad prefirió no esconderse, ¿para que?, si al final siempre la encontraban; y la soberbia opino que era un juego muy tonto pero en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya; y la cobardia, la cobardia prefirio no arriesgarse.

— “Uno, dos, tres,...”. Comenzo a contar la locura.

La primera en esconderse fue la pereza que, como siempre, se dejo caer tras la primera piedra del camino. La fe subio al cielo y la envidia se escondio tras la sombra del triunfo que, con su propio esfuerzo, habia logrado subir a la copa del arbol mas alto.

La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecia maravilloso (para alguno de sus amigos): que si un lago cristalino, ideal para la belleza; que si la rendija de un arbol, perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa, lo mejor para la voluptuosidad; que si una rafaga de viento, magnifico para la libertad. Asi que termino por ocultarse en un rayito de sol.

El egoismo, en cambio, encontro un sitio muy bueno. Desde el principio lo encontro ventilado, comodo, eso si, solo para él.

La mentira se escondio en el fondo de los oceanos. ¡Mentira! En realidad se escondio detras del Arco Iris. Y la pasion y el deseo en el centro de los volcanes. El olvido... se me olvido donde se escondio, pero bueno eso no es lo importante.

Cuando la locura contaba novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve el amor aun no habia encontrado sitio para esconderse pues todo se encontraba ocupado. Hasta que diviso un rosal, y enternecido, decidio esconderse entre sus flores.

— “¡¡¡Un millon!!!”. Conto la locura. Y comenzo a buscar. La primera en aparecer fue la pereza, solo a tres pasos de la piedra. Despues se escucho a la fe discutiendo con Dios en el cielo sobre zoologia, y a la pasion y al deseo los sintio en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontro a la envidia y, claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. Al egoismo no tuvo ni que buscarlo, el solito salio disparado de su escondite, que habia resultado ser un nido de avispas.

De tanto caminar sintio sed, y al acercarse al lago, descubrio a la belleza.

Y con la duda resulto ser mas facil todavia, pues la encontro sentada sobre una cerca sin decidir aun de que lado esconderse. Asi fue encontrando a todos: el talento entre la yerba fresca; la angustia en una oscura cueva; la mentira detras de El Arco Iris, ¡mentira!, si ya estaba en el fondo del oceano; y hasta al olvido, al que ya se le habia olvidado que estaba jugando al escondite.

Pero solo el amor no aparecia por ningun sitio. La locura busco detras de cada arbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montanas, y cuando iba a darse por vencida, diviso un rosal y sus rosas.

Tomo una rama y comenzo a moverla cuando de pronto un doloroso grito se escucho. Las espinas habian herido en los ojos al amor. La locura no sabia que hacer para disculparse: lloro, rogo, le pidio perdon y hasta prometio ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugo al escondite en la tierra, el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.""

jueves, 27 de agosto de 2009

NUESTRO SILENCIO...




Recorrimos kilómetros sin rumbo cierto y en el trayecto nos dió tiempo a ponernos al día de mil historias, coqueteamos con nuestras manos y nuestras miradas, nos reímos con nuestras payasadas y escuchamos las mejores canciones que sonaban entonces. Al llegar era la hora del atardecer y, con aquella brisa fresca y la cercanía al mar, resultaba una temperatura de lo más agradable. El momento nos invitó a tumbarnos en la arena; allí tú y yo solos, en aquella playa en el que por instantes íbamos notando que los rayos de luz, ya sin fuerzas, iban dejando paso a la claridad de una noche de verano. Estábamos allí y era nuestro momento.
Entre risas fuimos entrelazando conversaciones y con nuestras charlas quisimos arreglar el mundo como si fuera así de fácil. Sin ser conscientes cómo pasaba el tiempo, nuestro alrededor se quedó a oscuras, la espuma blanquecina de las olas brillaba ahora plateada, reflejo de aquella luna que nos vigilaba y, a lo lejos, pequeñas lucecillas se habían encendido procedentes del pueblo más cercano.
Y allí permanecíamos los dos, charlando y ríendo sin parar, y entre palabras que se iban con aquella brisa, tan sólo un beso hizo nuestro silencio...

miércoles, 19 de agosto de 2009

DESPEDIDA



Hace un tiempo conocí por casualidad, como ocurren muchas de las cosas que te marcan en la vida, a un niño al que fui cogiendo un gran cariño y amor. Lo conocí en su entorno, rodeado de su familia y de sus seres queridos. A los pocos meses este niño viajó hasta España donde no tenía a nadie y en el que todo era diferente a su realidad. Desde aquel día que decidí, junto con mi familia, acoger a aquel inocente crío de apenas 7 años hasta hoy han pasado 4 intensos veranos. Y digo veranos, porque es ese realmente el tiempo que convivimos juntos, y juntos hemos disfrutado de su presencia, de su sonrisas, su mirada, su su cariño, sus travesuras, sus ocurrencias y sus descubrimientos en un mundo igualmente tan cercano y tan lejano para él.
Hoy será el último día en el que este jovencito de ahora 12 años pueda estar disfrutando de todo aquello que nosotros tenemos, de lo tantísimo material que a veces ni echamos cuenta, y también del amor que le ha dado esta familia que hoy se despide de él. Por desgracia este chaval raramente podrá volver a España; ahora el pograma solidario "Vacaciones en Paz" de la que él ha disfrutado pasa el relevo a niños nuevos. Por desgracia y por culpa de cuestiones políticas que no vienen al caso, este niño junto a miles de personas más no están reconocidas y no son "oficialmente" ciudadanos del mundo a pesar de las diferentes resoluciones de la ONU que los ampara. Aunque este niño quiera seguir estudiando y labrándose un futuro, tendrá que sortear mil obstáculos para que puedan reconocerlo y, si lo consigue, lo hará en un país que no es el suyo, sencillamente porque en el suyo no lo dejan entrar.
Este chavalote de sonrisa perfecta y de mirada que es capaz de inundar mil oscuridades con su luz se llama Mohamed, es saharaui y vive en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia)

Dicen que un mundo más justo es posible. Es posible, si todos queremos realmente que sea así.

martes, 4 de agosto de 2009

CANSANCIO...



Os dejo el poema "Cansancio" del vanguardista argentino Oliverio Girondo. Hoy he tenido la ocasión de oirlo en voz de Juan Diego Botto, todo un torrente de expresiones e impresiones:


Y de los replanteos
y recontradicciones
y reconsentimientos sin o con sentimiento cansado
y de los repropósitos
y de los reademanes y rediálogos idénticamente bostezables
y del revés y del derecho
y de las vueltas y revueltas y las marañas y recámaras y remembranzas y remembranas de pegajosísimos labios
y de lo insípido y lo sípido de lo remucho y lo repoco y lo remenos
recansado de los recodos y repliegues y recovecos y refrotes de lo remanoseado y relamido hasta en sus más recónditos reductos
repletamente cansado de tanto retanteo y remasaje
y treta terca en tetas
y recomienzo erecto
y reconcubitedio
y reconcubicórneo sin remedio
y tara vana en ansia de alta resonancia
y rato apenas nato ya árido tardo graso dromedario
y poro loco
y parco espasmo enano
y monstruo torvo sorbo del malogro y de lo pornodrástico
cansado hasta el estrabismo mismo de los huesos
de tanto error errante
y queja quena
y desatino tísico
y ufano urbano bípedo hidefalo
escombro caminante
por vicio y sino y tipo y líbido y oficio
recansadísimo
de tanta tanta estanca remetáfora de la náusea
y de la revirgísima inocencia
y de los instintitos perversitos
y de las ideítas reputitas
y de las ideonas reputonas
y de los reflujos y resacas de las resecas circunstancias
desde qué mares padres
y lunares mareas de resonancias huecas
y madres playas cálidas de hastío de alas calmas
sempiternísimamente archicansado
en todos los sentidos y contrasentidos de lo instintivo o sensitivo tibio
remeditativo o remetafísico y reartístico típico
y de los intimísimos remimos y recaricias de la lengua
y de sus regastados páramos vocablos y reconjugaciones y recópulas
y sus remuertas reglas y necrópolis de reputrefactas palabras
simplemente cansado del cansancio
del harto tenso extenso entrenamiento al engusanamiento
y al silencio